La toma de decisiones es uno de los procesos más difíciles a los que se enfrenta el ser humano.
Se presentan a continuación algunas definiciones
clásicas de los procesos que se dan la
toma de decisiones y que pueden aclarar de forma importante Dentro de este
proceso se dan una serie de conductas que necesitan definición:
Las definiciones que sirven perfectamente para
aclarar el proceso de toma de decisiones, que es una parte de la resolución de
problemas:
- Decisiones. Son combinaciones de situaciones y conductas que pueden ser descritas en términos de tres componentes esenciales: acciones alternativas, consecuencias y sucesos inciertos.
- Resultado. Son situaciones descriptibles públicamente que ocurrirían si se llevasen a cabo las conductas alternativas que se han generado en el proceso de toma de decisiones. Como todas las situaciones son dinámicas, según avanza y continúa la acción el resultado puede variar.
- Consecuencias. Son las reacciones evaluativas subjetivas, medidas en términos de bueno o malo, ganancias o pérdidas, asociadas con cada resultado.
- Incertidumbre. Se refiere a los juicios de quien toma la decisión de la propensión de cada suceso de ocurrir. Se describe con medidas que incluyen probabilidad, confianza, y posibilidad.
- Preferencias. Son conductas expresivas de elegir, o intenciones de elegir, un curso de acción sobre otros.
- Tomar una decisión se refiere al proceso entero de elegir un curso de acción.
- Juicio. Son los componentes del proceso de decisión que se refieren a valorar, estimar, inferir que sucesos ocurrirán y cuáles serán las reacciones evaluativas del que toma la decisión en los resultados que obtenga.
Son y analizar las relaciones entre ellos. Una vez determinada cual es la
situación, para tomar decisiones es necesario elaborar acciones alternativas,
extrapolarlas para imaginar la situación final y evaluar los resultados
teniendo en cuenta las la incertidumbre de cada resultado y su valor.
Así se
obtiene una imagen de las consecuencias que tendría cada una de las acciones
alternativas que se han definido.
De acuerdo con las consecuencias se asocia a
la situación la conducta más idónea eligiéndola como curso de acción.
Aplicación de
la decisión
Según estas definiciones el proceso de toma de
decisiones sería encontrar una conducta adecuada para una situación en la que
hay una serie de sucesos inciertos.
La elección de la situación ya es un
elemento que puede entrar en el proceso. Hay que elegir los elementos que son
relevantes y obviar los que no lo
Evaluación de los resultados
Después de poner en
marcha la decisión es necesario evaluar si se solucionó o no el problema, es
decir si la decisión está teniendo el resultado esperado o no.
Si el resultado no es
el que se esperaba se debe mirar si es porque debe darse un poco más de tiempo
para obtener los resultados o si definitivamente la decisión no fue la
acertada, en este caso se debe iniciar el proceso de nuevo para hallar una
nueva decisión.
El nuevo proceso que
se inicie en caso de que la solución haya sido errónea, contará con más
información y se tendrá conocimiento de los errores cometidos en el primer
intento.
Además se debe tener
conciencia de que estos procesos de decisión están en continuo cambio, es
decir, las decisiones que se tomen continuamente van a tener que ser
modificadas, por la evolución que tenga el sistema o por la aparición de nuevas
variables que lo afecten.
Poner en marcha la
decisión tomada para así poder evaluar si la decisión fue o no acertada. La implementación
probablemente derive en la toma de nuevas decisiones, de menor importancia.



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